El 1 de octubre del 2000 el papa Juan Pablo II canonizó a Santa Josefina Bakhita. Inspirado en su vida de total drama al ser traficada como esclava en África, el papa Francisco estableció el 8 de febrero como el Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas.

 

Santa Josefina Bakhita nunca supo su verdadero nombre. Estaba tan traumatizada por las experiencias de su niñez que lo olvidó. Nacida en Sudán en 1869, fue capturada y vendida como esclava a los 9 años. Josefina fue intercambiada varias veces y finalmente vendida a un diplomático italiano en Sudán que la trajo a Italia. Luego fue entregada a otra familia en Italia, donde la esclavitud era ilegal, y trabajó como ama de llaves y niñera. También asistió a clases de educación religiosa con el niño al que cuidaba, y estaba tan inspirada de lo aprendido y de la gente conocida que ingresó a la Iglesia. Ella, más tarde, se convirtió en una hermana religiosa de la Orden de las Hijas Canosianas de la Caridad. Dedicó su vida a cuidar a los demás a través de tareas humildes.”

Todo el recorrido de la vida de Bakhita está marcado de sufrimiento y humillación. Vivió el secuestro entre los seis y siete años por parte de unos traficantes de esclavos. A los 13 años Bakhita recibió su peor maltrato por parte del quinto “amo”. Se convirtió en una hermana religiosa el l7 de diciembre de 1893. Con el tiempo fue teniendo fama de santa por su actuar en la vida cotidiana. Bakhita falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, al norte de Italia.

Con la canonización de Bakhita, la Iglesia resaltó, por un lado, la resiliencia que tiene todo migrante y, por otro, ella es símbolo de la lucha contra la injusticia provocada por el machismo que deshumaniza y mata. Ella encarna también una espiritualidad que nos mueve a los cristianos a comprometernos con mística en la lucha contra la trata.

La Red Franciscana para Migrantes se unio a la Jornada Mundial de oración contra la Trata dedicando un espacio de encuentro entre sus miembros e invitados a orar juntos, inspirados en Santa Bakhita, como mujer que resistió y creyó con esperanza que llegaría la justicia. 

Te invitamos a participar de las distintas actividades que realiza la iglesia para este tiempo y te dejamos el documento realizado por la Red Franciscana para Migrantes para la jornada.