El viernes santo, 15 de abril, parte del equipo de la Red Franciscana para Migrantes de Honduras se movilizó para hacer entrega de 150 kits de emergencia para las personas migrantes en el refugio “Jesús está vivo”, perteneciente a la Parroquia-catedral de Danlí, El Paraíso.

Está acción se llevó a cabo debido la necesidad de asistir a las personas migrantes y a partir de la reflexión sobre la pasión de Jesús en el viacrucis, oración del camino que recorrió Jesús desde su detención, juicio, tortura hasta su ejecución en la cruz. Realizar este encuentro con los migrantes es asumir el acompañamiento y atención a quienes padecen el calvario por el desplazamiento forzado a raíz de las múltiples violencias.

El encuentro con los migrantes se logró a través del enlace con la Pastoral de Movilidad Humana de Danlí, quienes asumen la atención y acompañamiento a los migrantes y refugiados en Honduras, servicio que prestan con la coordinación de las hermanas Scalabrinianas.

Cabe destacar que los miembros de la parroquia se han organizado para dar la atención en el albergue, si bien las experiencias han sido únicas, éstas han representado un verdadero desafío para la comunidad, integrándose todos los grupos de la parroquia por roles de trabajo para el aseo, atención, alimentación y seguridad con los migrantes, favorablemente con la ayuda de organizaciones que están colaborando con víveres.

En el Centro “Jesús está vivo” se reciben todos los días a muchos migrantes de diferentes nacionalidades, durante la visita encontramos cubanos, venezolanos, haitianos, ecuatorianos, nicaragüenses, y el día anterior salieron del albergue algunos pakistaníes y senegaleses.

Debido a la ley de migración en Honduras, los migrantes tienen que realizar el proceso migratorio obligatorio, por tanto, les cobran por un salvoconducto a todas las personas que atraviesen la nación centroamericana de forma irregular, para que logren continuar su tránsito con el fin de llegar a Estados Unidos, siendo este uno de los cobros más altos en Centroamérica según testimonios de los migrantes, por lo que les afecta directamente para continuar con su travesía. El costo se estima en unos 220,00 dólares.

Hay muchos migrantes que no pueden pagar y deben quedarse por varios meses, para salir del país, hasta que el instituto de migración da el visto bueno para permitirles continuar su viaje o en otros casos los migrantes deciden atravesar Honduras, sabiendo que corren el riesgo de pagar “mordidas” a funcionarios o conductores de transporte para que no les restrinjan su movilidad o deben buscar rutas alternativas o puntos ciegos que les exponen a otras violencias.

Durante la semana santa del 13 al 17 de abril el gobierno estipulo excepción de pago del salvoconducto, en la que beneficio a los migrantes durante esta semana debiendo realizar el proceso migratorio sin efecto del cobro, nos sigue preocupando como equipo de la RFM-Honduras que en la situación irregular de los migrantes el cobro sea excesivo y sin mayor protocolo de protección para las personas que llegan al país en situación de vulnerabilidad. Como equipo estamos comprometidos en seguir monitoreando este abuso del cobro y ver de qué manera podemos seguir evidenciando esta situación.

Para cada uno de los que participamos este día fue una experiencia fuerte desde la fe, escuchamos sus narraciones de sobrevivencia en la selva del Darién, Panamá, reímos con ellos y de algunos, pudimos disfrutar su alegría de que el día anterior les habían lavado los pies en la misa del jueves santo en la catedral del Danlí. Para ellos fue sentir la cercanía de Dios a través de las personas. Renovaron su fe y la presencia de Dios en todo su trayecto. Nos sentimos comprometidos a seguir dando respuesta a nuestros hermanos en movilidad.

Agradecemos la presencia y apoyo de la hermana Marta López de la congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor,  de la comunidad de Honduras. Que nos acompañó y apoyo también con víveres en el Albergue y diligencias en apoyo a los hermanos.

Te invitamos a conocer el testimonio de Jonatán, migrante de Venezuela

Hna Marcela Cundafe
Ana Victoria López

RFM – Honduras