He probado varias soluciones de transcripción automática, tanto integradas en plataformas de vídeo como servicios externos, y cada una tiene sus pros y contras. Algunas son muy rápidas pero se pierden con los acentos o mezclan idiomas cuando dices palabras en inglés. Otras son bastante precisas pero limitan mucho el tiempo de audio en la versión gratuita, lo que obliga a pagar casi desde el primer uso serio. Por eso acabé buscando algo intermedio que no fuera perfecto, pero sí suficientemente bueno como para usarlo a diario.