En 1977, asistí al primer fin de semana anual de vocaciones de la Experiencia de la Hermandad Franciscana en Mayslake Retreat House en los suburbios de Chicago.
Fue una experiencia gloriosa estar con 30 frailes, de una diversidad de trabajo pastoral y estilos de vida. Aunque fue hace 45 años, todavía recuerdo bien la anticipación de ser parte de la comunidad y de la vida franciscana.
Desde 2005, me han asignado a vivir a lo largo de la frontera entre Arizona y México. En 2005 ayudé a organizar una reunión de «Franciscanos a lo largo de la frontera» en Topawa, en la reserva indigena Tohono O’odahm, a 15 millas de la frontera con México. Luego, en 2008, otros dos frailes y yo organizamos otra reunión de Franciscanos a lo largo de la frontera, esta vez en Socoro/El Paso. En esas reuniones conocí a Rubén García y a otros de Tucson, Phoenix y El Paso.
Pero esta reunión en 2022 fue una Experiencia Fronteriza Franciscana extraordinaria. Además de volver a ver a Rubén García (desafiándonos cada unos a organizar un bus de 50 migrantes para instalarse en el interior del país), también conocimos a Marisa Limón García de Las Américas. Marisa nos explicó las raíces franciscanas de Las Américas. Desde su fundación en 1987, han ofrecido ayuda legal a 40.000 inmigrantes de 70 paises.
Dylan Corbett, el fundador y director de Hope Border Institute, nos dio un resumen conciso de la historia del suroeste y la gran necesidad de respetar a todas las personas y culturas, las asentadas y las que se desplazan. ¡Dijo que su jefe es el Papa Francisco! Finalmente, Tom Smith, OFMConv. nos recibió en el retiro de Holy Cross en Mesilla Park, donde han alojado a cientos de migrantes a lo largo de los años durante los días de semana cuando no hay retiros.
Hubo mucho más en nuestros días juntos, incluida nuestra maravillosa hospitalidad en Guadalupe Retreat y nuestros viajes en camioneta/automóvil bien organizados para movernos por la ciudad. ¡Un agradecimiento especial a Lori y sus colaboradores/voluntarios que organizaron nuestros días juntos!
–David Buer, OFM