Esperanzas

PENSAMIENTOS – POEMAS – REFLEXIONES

tu tierra te reclama

Todo fue tan rápido y

Aún recuerdo tu último abrazo.

Todo ocurrió en un instante y

Aún siento tu mirada.

Todo fue cuestión de segundos y aún escucho el sonido de tu risa.

¿Qué es de ti?

¿Por qué te fuiste sin avisar?

¿Dónde te puedo encontrar?

Si el tiempo fuera fácil de manejar,

Lo hiciera para poder aprovechar ese último abrazo, para contemplar mejor tu última mirada, para saborear más tu última risa. ¡Si tan solo no fuera difícil manejar el tiempo!

¿Qué es de ti?

¿Por qué te fuiste sin avisar?

¿Dónde te puedo encontrar?

¿Por dónde saliste sin ruido causar?

Tan lejos estás que no te puedo abrazar, tan lejos que no te puedo mirar, tan lejos que de tu presencia no puedo degustar.

Si tan solo no fuera difícil el tiempo controlar, para poderlo regresar, a esos bellos momentos que solo a tu lado pude disfrutar.

¡Oh migrante! dónde estás, por qué de aquí te tuviste que largar. Tu tierra te reclama, tu patria te busca, para que puedas nuevamente experimentar aquellos momentos que solo aquí lograste tener y que de tu mente jamás podrás olvidar.

Espero un día volverte a tener en mi tierra, tu tierra que fue y te vio crecer.

JALR

Poema del Inmigrante

Salí por la puerta de enfrente,
salí con la mirada en alto
salí con el corazón recargado.

Caminé por un sueño,
caminé movido por la esperanza,
caminé, caminé, solo caminé hacia el horizonte,
hacia lo desconocido,
hacia arriba donde dicen que todo es bonito,
donde todo es mejor, donde dicen que los sueños se hacen realidad,
hacia ese lugar iba caminando.
Qué lugar tan maravilloso ¿no crees?

Pero que pies tan cansados siento
¿Por qué siento que el camino es tan largo?
El horizonte cada vez lo siento tan lejano,
cansado me encuentro como si caminara con los pies descalzos.

Sueños ¿Dónde están que no los veo?
Esperanza ¿qué te has hecho que no te encuentro?
¿Por qué me abandonan en este preciso momento?
¿Dónde quedaron mis sueños?
¿Dónde estás esperanza? Tú que me motivabas a caminar y el horizonte buscar
¿Dónde?

Con los pies sobre el pavimento me encuentro,
con los ojos, la cabeza y los ánimos por el suelo.
Sediento yo me  siento,
caminando sobre la calle recta como en medio del desierto.
Escondiéndome de los perros que me olfatean desde lejos,
guiándome por las estrellas y la luna que me cuenta historia.
¡Ya no puedo más!

¡Espera! Algo veo a lo lejos
¡Sí!
Es lo que la luna me contaba, es el lugar donde las estrellas me guiaban
¿Sera un oasis?
¿Qué será lo que mis ojos cansados logran observar?

JALR

POEMA DEL INMIGRANTE

Con tus maletas de viajero, dispuesto a cruzar senderos

Va repleto de nostalgias tu corazón de inmigrante.

Luchan dentro de ti la esperanza de una mejor vida y el dolor por separarse,

Atrás quedaron tu familia, tus amigos, tus íntimos paisajes,

que se han fundido con tu alma y no pueden desarraigarse.

Te espera una larga travesía, nuevos caminos, un nuevo aire

 y un duro encuentro con otros rostros como pedernales.

Pero nada te detendrá, nada te hará resignarte.

Ni los hierros, ni los muros, ni la furia del hombre dominante.

Poco a poco irás develando los misterios: sus nombres,

sus costumbres, hasta la forma de enamorarse.

Tal vez aprenderás un nuevo idioma o un español con otros ropajes,

desnudo de aquellas historias que en muchas noches te cobijasen.

Pero nunca desempacas tus maletas porque nunca pierdes la esperanza de volver.

Crece la nostalgia; lágrimas en cumpleaños y navidades,

brazos faltos de hermanos, hijos o padres.

Las llamadas telefónicas son consuelo y agonía constante,

Tu amor, testigo presencial, llora y llora por tus familiares, deseando los abrazos

Y las palabras que nunca pudieron expresarse…

Los recuerdos van y vienen, procurando llenar el enorme abismo

De kilómetros que te separan de tus amores

¿Qué harás con las tormentas que te esperan viajero inmigrante?

¿De dónde sacarás más fuerzas?

 Puertas abiertas, muros gigantes,

¿Quién te abrigará?, ¿quién calmará tu sed?, ¿qué brazos habrán de consolarte?,

Terrible es la intensa muerte diaria que vives como inmigrante.

Mas tu corazón es valiente y a diario habrás de levantarte,

por encima del desprecio, las dudas, el dolor y las soledades.

Tus huellas serán imborrables,

Tu esfuerzo no será en vano,

El camino forjado no dejará de pisarse,

Nada podrá arrancarte el amor a tu patria que hoy se encuentra distante,

Porque hay quienes no te olvidan, quienes añoran verte volver…

Te forjarás un futuro con esperanza, y al igual que poetas y caballeros,

Te escribirán gloriosas epopeyas y canciones, como sincero homenaje.

Adelante, vencedor del desprecio y domador de nuevos lenguajes.

Tus hijos habrán de tomar empleos en otros lugares,

Añorando aquellas tierras que ahora te son tan lejanas,

Los que te amamos te llevamos en nuestra sangre.

 

Fray Gabriel Romero

Soy de donde soy, consecuencia de la xenofobia

Me alejo de ti y parece que tú me persigues, hago todo por alejarme de ti,

y tú en cambio te empecinas en seguirme.

Me fui de camino con la idea de alejarme de ti, dejé todo para no verte, caminé, cruce montañas, monté lanchas, soporte tormentas y persecución,

y todo para olvidarte para que no me siguieras dañando.

¡Vete!

Entiende que no te quiero, entiende que no somos compatibles,

comprende que no haces bien, tú no eres para mí.

Tanta era mi deseo de no verte, inmenso era mi deseo de estar arriba, que empecé a repudiarte;

me hizo dejar lo que más amo, lo que más amé, a ti a quien por toda mi vida he amado,

te odie, te negué, negué de donde yo era.

¡Vete!

Entiende que no te quiero, entiende que no somos compatibles,

comprende que no haces bien, tú no eres para mí.

¡Espera!

Una voz resuena internamente, Me doy cuenta que tú estabas,

que estas en mí de forma permanente,

en mi piel, mi hablar, en mi mente, en mi forma de actuar, en mi forma de ser, tú no dejaste de estar a pesar de evitarte.

¡Ven!

Por favor ven que me encuentro lejos de ti y nuevamente a tu lado quiero estar.

Ahora soy yo quien está aquí,

pero tú también estas y por más que me quiera alejar, tu corres detrás de mí, corres a mi lado,

¿Quién se puede librar de donde es?

¿Quién puede decir que no es de donde es?

Tú eres mi origen,

eres parte de mí, eres mi historia, eres mi inicio y serás mi final,

aunque me obliguen a esconderme o me condenen por donde soy, yo te acepto me acepto y con orgullo en el corazón

y con la frente en lo alto gritaré con toda la fuerza de mi ser:

¡Yo de donde soy y jamás quiero dejar de ser lo que soy!

 

 

Jeremy A. López Rivas.

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